EL ZORRO DICE

NUEVAS EXPERIENCIAS

Por: Jafet Mariscal



Durante el fin de semana, me encontraba en una cafetería disfrutando de la lluvia, un delicioso frappé con crema batida y la conexión wi-fi gratuita del establecimiento, texteando con uno de mis amigos, contándole lo cotidiano sobre mi rutina y alguna que otra noticia que salía de lo común, entre ello, mencioné que estaba por encontrarme con alguien. Todo parecía perfecto hasta el justo momento en que mi amigo me cuestionó con un “¿No sé cómo le haces para conocer a tantas personas?”.

 Pensé en responderle un poco arrogante, con un sencillo “¡Que te importa!”, en cambio, opté por responder con “la vieja confiable”, un “ja ja ja” seguido por un emoticón de “me muero de la risa” o bien el que se encuentra riendo mientras derrama lágrimas. A ciencia cierta, yo tampoco supe como contestar, ya que una serie de cuestionamientos comenzaron en mi interior y más triste aún, mi frappé no tenía más crema batida. Comenzó a preocuparme mi vestimenta, el que me encontraba bebiendo un frappé sin haber esperado a mi cita, el establecimiento, el clima, el que no conocía a esa persona más que por redes sociales, el que con quien me encontraría pudiera haber abusado de los filtros fotográficos e incluso, que hubiera realizado “catfish” (me refiero al uso urbano del término y no del programa de tv) algo que a más de una persona con redes sociales le ha sucedido en algún momento de la vida; en fin, una variedad de cosas que me hicieron cuestionarme ¿Cómo le he hecho todo este tiempo?. Porque si hay algo que a simple vista se lee fácil, se pronuncia con calma, pero que al momento de ejecutar para muchos se vuelve complicado, es comenzar una nueva relación, llámese profesional, de amistad, romántica o cualquiera de sus variantes.

Es cuando recordé que todos tenemos el poder del “NO”, si bien, al escucharlo es abrumador, recibir una negativa es sencillamente algo que facilita la vida y nos evita problemas. Al igual que al quedar con alguien para comer, salir de viaje, etc., en una cita, el “no” delimita el grado de interés de la otra persona marcando claramente si no es de su agrado el lugar, la actividad a realizar o bien, aunque suene rotundo, tú mismo. No hará falta mencionar que, si hay interés por la otra persona, ese “no”, servirá para marcar límites sobre cómo, por qué, y para qué queremos que nos traten de determinada manera. También justifica nuestras maneras de pensar, sobre en que se basa nuestra personalidad, gustos, entre otros, así que después de todo no puede ser tan malo.

De manera general, las primeras citas son una negociación, en la que mostramos una parte de nosotros la cual creemos que será interesante para la otra persona, dejando ver a simple vista que es lo que ofrecemos y que es lo que la otra persona ofrece. Ignorando un poco el aspecto físico, que si bien es relevante, no es explícitamente el todo en el que queremos basar una relación, a menos que sea una cuestión profesional y tu trabajo sea contratar modelos editoriales. De lo contrario, el basar una relación netamente colocada en un ámbito material y físico, está destinada al fracaso, si lo que se busca es calidad. Calidad en cuanto a ser humano, valores, pensamiento, experiencias y formas de ver el mundo, algo que pueda aportarnos más allá de lo que tenemos y que nos permita desarrollar la manera de relacionarnos con otros. Si todo lo anterior no es algo presente en una cita, se tornará demasiado incómodo el asunto, por lo cual es mejor mostrarse en un punto neutral y abierto a posibilidades, tomando en cuenta que si los intereses de ambos no se encuentran en la misma sintonía, hay otros caminos, así es, en otras palabras, tener en claro que tienes la posibilidad de usar la “friend zone” en caso de emergencia, por si las cosas no funcionan, pero que igual, estás a expensas de recibir la misma jugada.

Recordar lo anterior, me permitió relajarme un poco. Pero ¿Quién sabe realmente cómo reaccionará la otra persona? ¿En qué momento saber que las cosas realmente marchan bien o no? ¿Qué nos garantiza que tendremos éxito al momento de entablar una relación? Y mucho menos pensemos en ¿Qué será de ello a futuro?


 Sólo debes vivir el momento y esperar que la mejor versión de ti, sea tu “yo” genuino. Tener de primera mano, que si las cosas no funcionan, te servirá para crecer como persona, desarrollar tus habilidades de interacción y como experiencia para no cometer los mismos errores en una próxima cita. Siempre puedes abortar la misión cuando las cosas se tornen en un sentido equivoco, por supuesto, manteniendo la compostura y demostrando la calidad de persona que se es, que en otro modo podría expresarse como “no seas naco, grosero o mal educado” se trata de pasar un buen rato y formar buenas experiencias.

Comentarios

  1. DE TIEMPOS INMEMORABLES Y DESDE LA CREACIÓN DE LOS SERES VIVOS EXISTE LA COMUNICACIÓN Y SOCIALIZACIÓN ENTRE RAZAS Y AUN MAS ALLÁ DE ESO SE FORMAN RELACIONES EQUILIBRADAS Y CONSTRUCTIVAS ,AUN ASÍ SIEMPRE LAS NUEVAS EXPERIENCIAS NOS LLEVAN A ETAPAS NO CONOCIDAS POR LOS SERES HUMANOS Y ESO NOS HA AYUDADO A DESCUBRIR NUEVOS HORIZONTES ,QUE NOS AYUDARAN A CONSTRUIR UN BIENESTAR PROPIO Y COMÚN.

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  2. SE ME HACE MUY BUENA ESTA PUBLICACIÓN ,FELICIDADES POR ESTE NUEVO BLOG SE ME HACE MUY INTERESANTE ,ENTRETENIDO Y CON MUY BUENA EDICIÓN SIENDO ESTE UN PUNTO DE VISTA MUY PERSONAL ,SALUDOS!!!

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